Entrevista con Luis Arroyo Zapatero y Adán Nieto, del Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional de la UCLM

·Adán Nieto: “La normativa anticorrupción, desde hace ya muchos años, se mueve a golpe de escándalo, de acción-reacción. Se adoptan medidas con gran contenido simbólico pero con poca capacidad efectiva en la práctica”.

·Arroyo Zapatero: “La UNE es la Oxford University Press de las universidades españolas”

La UCLM presentó anoche tres nuevos títulos de la Colección Marino Barbero: • Securitarismo y Derecho penal. Por un Derecho penal humanista; • Public Compliance. Prevención de la corrupción en administraciones públicas y partidos políticos; y • Pena de muerte: una pena cruel e inhumana y no especialmente disuasoria. La colección, creada en 2004 y que cuenta con la coedición de Tirant lo Blanch desde 2014, se centra en el derecho penal internacional, económico, la pena de muerte y la corrupción, principales vías de investigación del Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional con sede en el campus de la UCLM en Ciudad Real.

P. El nacimiento del Instituto que usted dirige y la Colección Marino Barbero nacen al mismo tiempo. ¿Qué circunstancias hicieron necesaria la creación de la colección?

Luis Arroyo Zapatero. El grupo de profesores de Derecho Penal de la Universidad de Castilla-La Mancha trabaja, entre otros asuntos, un buen número de problemas de Derecho penal europeo e internacional que incluye también Derecho penal económico y laboral. Un grupo tan amplio y productivo como éste, requiere un medio de publicación sistemático que respalde el perfil investigador del mismo y se convierta en colección de referencia nacional e internacional, pues algunos de los libros también se publican en inglés. Por otra parte, se hace necesario ahora someter el procedimiento a las exigencias de un sistema de evaluación y acreditación por lo que al protagonismo de los profesores del Instituto se les superpondrá un consejo editor y de evaluación previa.

P. ¿Cuál es el objetivo de la colección?

L.A.Z. Ofrecer una plataforma de referencia nacional e internacional para la difusión de la investigación en asuntos de delitos económicos y corrupción, Derecho penal europeo e internacional.

P. ¿A qué público se dirige?

L.A.Z. Está dirigido a profesores y operadores jurídicos de todos los órdenes.

P. ¿Se aspira a una difusión internacional de estas obras?

L.A.Z. Naturalmente el campo propio es el que lee en español, aquí y en América Latina. En inglés hemos publicado 4 libros y nos ayudamos de la edición digital para la difusión y contrarrestar así la dificultad que los libros tienen para viajar.

P. ¿Qué aporta la coedición con Tirant lo Blanch?

L.A.Z. Una editorial universitaria es por definición generalista. La cooperación con una editorial especializada como es el caso nuestro con la más importante editorial jurídica de España dota nuestros libros de una calidad y de una difusión difícilmente alcanzable de otros modos.

P. La tecnología ha contribuido a la difusión de los delitos a escala mundial con una repercusión planetaria de la violencia, el terrorismo y la corrupción. ¿Cómo influye esta divulgación impactante y continúa del delito en la sociedad y en la configuración de sus normas?

L.A.Z. Las leyes penales solo pueden castigar conductas realizadas y tipificadas en el pasado. La constante innovación del crimen y de los delincuentes con los extraordinarios medios de que hoy se dispone para hacer el bien y el mal nos retan a pensar cómo adaptar la Ley a la lucha contra el delito. Las dificultades para abarcar la pornografía infantil es un buen ejemplo para mostrar esta dificultad.

P. Los tres títulos que ahora se presentan abordan cuestiones de absoluta actualidad internacional. ¿Cree que atentados como el ocurrido recientemente en Francia contra Charlie Hebdo van a modificar la actitud de Europa y la comunidad internacional en aspectos como seguridad y prevención del delito?

L.A.Z. Lo nuevo en el terrorismo es, por una parte, que los autores de los delitos no temen la muerte y todo el sistema de prevención del delito está basado en la idea de que el delincuente procura que no lo cojan y mucho menos que lo maten. En segundo lugar, las posibilidades de actuar en la distancia y en red obliga a superar los conceptos tradicionales de organización criminal estable y atender a los comportamientos de los llamados lobos solitarios.

P. El ministro Margallo ha dicho que contra el yihadismo no cabe más solución que la victoria militar, que no es posible el diálogo con movimientos que aspiran a exterminar al adversario. ¿Prevé una involución de la sociedad y los gobiernos hacia la exigencia de penas más duras?

L.A.Z. En realidad la tarea legislativa es relativamente ligera y lo que tiene más peso es la acción policial y, en su caso, militar. Pero tan importante como eso es la acción de los líderes políticos y religiosos del mundo, en especial respecto de los países que apoyan el radicalismo religioso criminal. En nuestros países siempre correremos el riesgo de que el terrorismo se utilice para manipular la opinión pública y la legislación.

P. Hace poco tiempo estuvo con el Papa Francisco. ¿Qué mensaje les transmitió sobre la pena de muerte y la crueldad en el sistema penal?

L.A.Z. El Papa Francisco comenzó lavando en Pascua los pies a los presos de la cárcel de Roma en vez de a los Obispos. En el encuentro con los presidentes de las organizaciones científicas en materia penal se manifestó radicalmente contra la pena de muerte, contra la prisión perpetua – a la que calificó de pena de muerte encubierta- y contra la masacre de los presos en sistemas penitenciarios que adolecen de todo principio de humanidad.

P. Abordan el problema de la corrupción en la obra Public Compliance. Prevención de la corrupción en administraciones públicas y partidos políticos. ¿Por qué ustedes se inclinan por la propuesta de la autoregulación en el seno de cada institución? ¿Qué aporta esta opción frente a otras?

Adán Nieto. La autorregulación, tal como se concibe en este libro, no debe verse como un camino opuesto a la regulación, sino complementario. La idea clave sería decirle a los responsables de las administraciones públicas y los partidos políticos que deben adoptar medidas internas de prevención de la corrupción y que en caso de no hacerlo ellos mismos como responsables o sus organizaciones, en cuanto personas jurídicas, van a ser sancionados. No se trata de una autorregulación “voluntarista”, sino obligada. Esta “doble vía” tiene como ventaja que une el peso de la ley a la capacidad que tiene cada organización de conocer mejor que nadie “dónde la aprieta el zapato” y, en consecuencia, tomar medidas mucho más precisas y eficaces que las que puede adoptar la ley, con toda su abstracción, para la prevención de la corrupción.

P. En este momento, y a su modo de ver, ¿cuál es la actitud del legislador español en cuanto a la corrupción?, ¿percibe un cambio tras los innumerables casos conocidos en los últimos años?

A.N. La normativa anticorrupción desde hace ya muchos años se mueve a golpe de escándalo, de acción-reacción. Lo que implica en muchos casos que se adoptan medidas con gran contenido simbólico, como aumento de las penas, pero con poca capacidad para ser verdaderamente efectivas en la práctica. El famoso paquete de medidas anticorrupción del gobierno avanza a una lentitud pasmosa, en comparación con la rapidez con que se han modificado otras leyes en esta legislatura. Por otro lado, las que ya se han aprobado, como la ley de transparencia, presenta problemas importantes, pero sobre todo necesita de una sociedad civil fuerte que sepa aprovechar las posibilidades de control que brinda este texto. Igualmente, las modificaciones en las legislación sobre partidos políticos van a tener poco éxito si no cambia la cultura interna de estas organizaciones. Para los dirigentes políticos la dinámica del escándalo, con el pretexto del respeto a los jueces, significa dejemos dormir el escándalo en los tiempos lentos de la administración de justicia. El cambio de mentalidad, que es el que propone esta publicación sería: ante el escándalo, analicemos rápidamente qué ha ocurrido dentro de nuestra organización, veamos qué ha fallado, adoptemos medidas disciplinarias contra los responsables y adoptemos las medidas de organización interna para que esto no vuelva a ocurrir.

La UNE, la Oxford University Press de las universidades españolas

Durante el acto, el que fuera durante dieciséis años rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Luis Arroyo Zapatero, valoró muy positivamente el trabajo de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas y manifestó que “ la UNE es la Oxford University Press de las universidades españolas”. “Tiene mentalidad de empresa moderna, de unir los esfuerzos de las universidades”, añadió.